Del Realismo Ruso, movimiento eminente, que criticó y se comprometió con la realidad que acontecía a mediados del siglo XIX; surge un autor trascendente de la Literatura Universal: León Tolstoi, quien nos deja un legado magistral –entre otros- con el cuento largo o relato corto –ambas catalogaciones son correctas- “La muerte de Iván Ilich”.
Sumergirse en esta historia es aproximarse a la subsistencia de un paciente condenado a muerte, que se halla inmerso en comodidades y recursos reservados propios de su descollada clase social. No obstante, tales privilegios son obsoletos ante el mal mortal y tremebundo del que es víctima. Iván Ilich es la encarnación de los funcionarios de la alta burguesía rusa del siglo XIX. Pero este personaje no solo queda enmarcado en este plano superficial; sino que, Toltoi, en párrafos esclarecedores, nos desvela su psicología:
"Su casamiento... un suceso imprevisto y un desengaño, el mal olor de boca de su mujer, la sensualidad y la hipocresía. Y ese cargo mortífero y esas preocupaciones por el dinero... y así un año, y otro, y diez, y veinte, y siempre lo mismo. Y cuanto más duraba aquello, más mortífero era. «Era como si bajase una cuesta a paso regular mientras pensaba que la subía. Y así fue, en realidad. Iba subiendo en la opinión de los demás, mientras que la vida se me escapaba bajo los pies... Yahoratodo ha terminado, ¡Y a morir!» «Y eso qué quiere decir? ¿A qué viene todo ello? No puede ser. No puede ser que la vida sea tan absurda y mezquina. Porque si efectivamente es tan absurda y mezquina, ¿por qué habré de morir, y morir con tanto sufrimiento? Hay algo que no está bien".
El tema principal de la obra es: La agonía de Iván Ilich frente a la muerte inevitable. Desde el capítulo cuarto hasta el desenlace del cuento, Toltoi, describe con minucioso detalle las escenas referentes a la evolución de la afección, la incertidumbre y la agonía que atormentan a un hombre que sabe que muere, y que le es imposible compartir sus temores con nadie. Hay una incomprensión del entorno hacia el enfermo, lo cual hace que se vislumbre entre líneas a un Gregorio Samsa. La enfermedad lo ha convertido en cucaracha -metafóricamente- y, la manzana que se pudre, ponzoña y causa dolor, en los últimos días de Iván, es la mentira que rebosa en torno suyo y dentro se sí. Mentira que adopta la negación de un mal terminal, provocando que el actuar y el sentir sean frívolos y fingidos, al querer retomar la monotonía de su vida burguesa y llevadera a la que estaban acostumbrados. El único que se mostró libre de hipocresía, llegando a conmover a su amo, fue Gerasim; quien representa en la obra, el retorno de los valores humanos y la sencillez del campo.
Esta narración expone, principalmente, a la vida como muerte y a la muerte como una luz de esperanza. La vida es muerte, cuando se vive sumido en la frivolidad y apariencia; en donde el dinero y los bienes materiales son los motores causantes de alegría. El dolor, se manifiesta en la lástima que Iván siente por sí mismo y el rencor creciente para con sus seres cercanos y familiares. Al descubrir que se aferra a la muerte que ha sido su vida, logra alcanzar una luz de esperaza que concluye a tanto sufrimiento…"detiene medio suspiro, da un estirón y muere".
Para concluir, cabe resaltar el don de la palabra del que fue poseedor León Toltoi. Cada frase de su prosa es acertada y cuadra adecuadamente con la obra en su totalidad. Sus descripciones dan muestra de la luz y la sombra de una realidad, uno no se atreve a considerar aquella narrativa, junto con sus personajes, como pura ficción; sino como el calco más certero de la realidad.
Descripcion Documental:

La muerte de Iván Ilich / León Toltoi.- 1ra edición.- Alianza, 2003.- 264 pgs.-
( Libro de bolsillo; 1). – Contiene el cuento Hadyi Murad.

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