martes, 4 de diciembre de 2007

* Gilgamesh: Un héroe en busca de la inmortalidad *


La diferencia que queda claramente demarcada entre la divinidad, el hombre y el animal en La epopeya de Gilgamesh, es: la mortalidad, desde la perspectiva de cómo cada uno de estos seres se enfrentan, en particular, a la angustia existencial de este estado. Para una mejor concepción de lo expuesto, pongámoslo así: La divinidad no adolece de esta situación, puesto que se sabe inmortal; el animal, siendo mortal, no tiene conciencia de su estado, vive su presente exento de reflexiones; el hombre, en cambio, es conciente de su expiración, lo cual le provoca una angustia perenne acerca de su finitud. El pensamiento mítico no fue ajeno a esta angustia frente a la muerte. Gilgamesh, rey de Uruk y personaje principal del texto poético más antiguo de la humanidad, encarna las diversas actitudes del hombre frente a la mortandad: aceptación teórica, rechazo al manifestarse en la persona a quien se quiere; repulsión ante la descomposición física y el deseo de vencerla por cualquier modo.



“ ¿Por qué mis mejillas no iban a estar hundida y mis rasgos descompuestos? La desesperación está dentro de mi corazón y mi semblante es el semblante de aquel que ha hecho un largo viaje: ha sido quemado por el calor y el frío. ¿Por qué no iba a errar yo por entre los pastizales? Mi amigo, mi hermano menor, que se adueñó del Toro del Cielo, le dio muerte y desafió a Humbaba en el bosque de cedros, mi amigo que me era el más querido, aquel que enfrentó los peligros al lado mío, Endidu, mi hermano a quien yo amaba, se ha reunido con el término de la vida. Lo he llorado siete días y siete noches, hasta que el gusano se apoderó de él. A causa de mi hermano, le tengo miedo a la muerte; a causa de mi hermano, vago errante por el desierto. Su muerte me destruye. ¿Cómo puedo permanecer silencioso; cómo puedo lograr el reposo? Él está ahora convertido en polvo y yo también moriré y quedaré yerto en la tierra por siempre jamás”.


Del óvulo de la diosa Ninsum y el fecundo esperma de un sacerdote de Kullab, resulta: Gilgamesh; un ser dos tercios divinidad y un tercio humano. Fue el quinto en ascender al trono de Uruk, pasado el diluvio que azotó al mundo en tiempo pretérito. Sabio, a quien todas las cosas fueronle conocidas. Amó con todo su ser a Enkidu, su alter ego, su completo, su hermano y compañero fiel; a la muerte de éste, brotó en su alma un pavor acusante de que le llegase el turno de expirar a él; a causa de ello se rebela ante los dioses y se pregunta el por qué de su carencia de inmortalidad; el por qué de su imposible acceso a tal estado inexpugnable. Intrépido y decidido viaja al encuentro de Utnapishtim, muy creyente de que aquel le revelaría el secreto de la vida eterna. Con tal propósito recorre todo el orbe en su búsqueda, llega a su morada después de mil y un peripecias; luego de haber tenido una entrevista con Utnapishtim, comprende que cuando los dioses crearon al hombre, pusieron a la muerte en su destino. En recompensa por la travesía realizada se le revela el secreto de los dioses: La historia de la Inundación – que años más tarde será adaptada en el Génesis como la historia del Diluvio universal-. Ya de regreso a su tierra natal graba en piedra toda la historia; legando así, a generaciones futuras, el arte de la escritura. Poco tiempo después perece.
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Es verdad que su cuerpo en polvo se trasmutó; no obstante, con su muerte, Gilgamesh cumple su anhelo más grande: La inmortalidad... es un mortal eterno en el recuerdo del tiempo; su nombre majestuoso, glorioso y ultrasónico.

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Personaje legendario de la mitología sumeria. Según el documento llamado Lista de reyes sumerios, fue el quinto rey de Uruk hacia el año 2650 a. de C. y protagonista del Poema de Gilgamesh, también llamada La Epopeya de Gilgamesh.
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Yann Tierson